Este desorden construido, autoriza geológicas sorpresas a la memoria más abandonada
Mariana Castillo Deball ha construido una gran instalación en la sala principal, cuya estructura rectilínea se desdobla a través del espacio como una serpiente gigante. Sostenidas por este marco están unas construcciones irregulares hechas de papel maché. Impresas en los papeles en los que estas formas están hechas hay cientos de imágenes tomadas de diversos contextos: Objetos etnográficos, plantas tropicales, arquitectura y modelos matemáticos. Se establece un diálogo entre elementos geométricos y orgánicos dentro de la instalación, mientras que las piezas de papel texturizado crean formas y rincones que recuerdan configuraciones rocosas encontradas en las cuevas. Castillo Deball está interesada en cómo las formaciones rocosas figurativas a menudo se confunden con el fondo de las paredes de las cuevas, creando un efecto de “inversión de figura-fondo”, una experiencia perceptiva a la que ha hecho referencia a lo largo de su uso de imágenes incrustadas en las estructuras de papel maché. Inspirada en la antropología, fábulas y ciencias naturales, la instalación habla de su actual investigación sobre lo que llama Objetos incómodos – las cosas hechas por el hombre, como productos de deseo emotivos, investigación e imaginación- y de cómo, a cambio, estos objetos nos cambian y transforman nuestro concepto del mundo.
Mariana Castillo Deball (1975, Ciudad de México) vive y trabaja en Berlín y Ámsterdam.
Estudió Artes visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y Filosofía en la Universidad Iberoamericana, ambos en la ciudad de México. Realizó estudios de posgrado en la Jan Van Eyck Academie en Maastricht, Holanda. Algunas de sus exposiciones individuales incluyen: Between you and the Image of you that reaches me, Museum of Latin American Art, CA (2010); Kaleidoscopic Eye, Kunsthalle St. Gallen, Suiza (2009); Nobody was tomorrow, Barbara Wein Gallery, Berlín (2008); Estas Ruinas que ves, MACG, Ciudad de México(2006); entre otras. Ha obtenido varios premios como: Cisneros Fontanals Art Foundation Grant (2006) y Prix de Rome, primer lugar, Ámsterdam (2004). Junto con Irene Kopelman es miembro fundador de Uqbar Foundation.
Museo Experimental El Eco agradece a la Fundación Mondriaan por el apoyo en la realización de este proyecto.